¿Qué pasa conmigo?
¿Qué pasa conmigo? porque tengo esta sonrisa tan estúpida. El es tan, ¡ah!, tengo que aceptar que mejoro mi día, y mucho. Un momento, un momento no le des tantos créditos a míster genial, hasta ahora lo estas conociendo, rodeo los ojos tengo razón, hasta ahora lo estoy conociendo, pero tengo que decir que me ha impresionado y eso no pasa conmigo siempre.
Aprovecho para bañarme, me pongo un buso gris con manga tres cuartos, me gusta la forma en que me queda suelto, un pantalón negro ceñido y unos botines deportivos negros. Arreglo mi cuarto en términos generales ya que el único desorden proviene de mis maletas así que paso mi ropa a los cajones del closet, esto llevaba un poco de tiempo, así que empiezo mentalizándome en tratar de terminarlo rápido, quiero verlo de nuevo.
Mi teléfono suena, ¿Papá tal vez?, lo tomo de mi mesita de noche que está decorada con un lámpara rosa. ¡Ah!, mensaje:
“Tu mama no va a estar en la casa por que tiene una cita con el doctor la acabe de escuchar, y tu abuela la va a ir acompañar… ellas creen que yo me iré, pero encontré unas pistolas de agua en el sótano ¿Por qué no nos divertimos un rato? Esperare en la cocina. ATT: Bryan.”
Automáticamente se dibuja una sonrisa en mi rostro, Esto me emociona.
— ¡Scarlett vamos a salir no le abras a ningún extraño!— Grita Mamá desde abajo.
—Estaré bien— Le respondo gritando igualmente.
Espero hasta escuchar la puerta cerrarse, bajo corriendo a buscar a Bryan, a donde primero me dirijo es hacia la cocina, donde me dijo que iba a estar, pero no hay nadie, y para mi sorpresa, estoy totalmente decepcionada, solo tal vez tuvo que marcharse, esto esta siendo muy nuevo para mí, ¿Por qué me intereso tanto en él?, esto empieza a molestarme.
Decido salir al jardín tomar un poco de aire me sentara bien, camino hasta la puerta de vidrio que se interpone entre mi y el bello jardín.
Al salir la sorpresa inunda mi rostro, Bryan sale de unos arbusto y empieza a dispararme agua, no puedo evitar reírme aunque el agua esta fría, cubro mi rostro y me retuerzo mientras retrocedo y por fin para.
— ¿Estas pensando en matarme?— Digo y se acerca a mi mientras yo sigo riendo.
—No quiero ser aguafiestas, pero te mataras tu sola si no comes— ¡Rayos! ¡Comer!, ¿enserio?
—No tengo mucha hambre— Susurro mientras me sumerjo en sus ojos marrones son hermosos.
—Ven te preparare algo— Se aproxima a la puerta que da entrada a la cocina la abre y me hace un señal para que siga, sonrió algo apenada y entro y él entra detrás de mí, me acomodo en la isla del centro de la cocina, es muy elegante y me siento en un taburete— ¿Qué quieres?
—Creo que un sándwich con queso estará bien— Sonríe y voltea para empezar a cocinar, mientras tanto yo solo espero me siento inútil, entonces no se me ocurre mejor idea que preguntar un poco, solo un poco, quiero saber algo más de él.
— ¿Quién te enseño sobre jardinería?— Pregunto.
—Mamá, es muy buena con eso, me dio curiosidad y aprendí— Wau, su mamá debe ser de lo más atenta, todo lo que ha aprendido sobre ella, es extraordinario, lo único que ha aprendido de Mamá es trabaja fuerte y tendrás dinero, súper. Me quedo en silencio mientras medito la respuesta, se da media vuelta y me mira
— ¿Tienes más hermanos?— Ah, se refiere a parte del que viene en camino.
—No que yo sepa.
— ¿Cómo quieres que se llame tu hermano o hermana?— ¿Qué? No había pensado en eso…
—Em., pues no he pensado en eso. Pero si fuera un niño me gustaría… Christian y si es niña… Estefanía.
— ¿Estefanía?- Pregunta burlón levantando una ceja.
—Me gusta los nombres a los que se les puede poner diminutivo, es más interesante.
—Mi nombre es Bryan, y me dicen Bryan— Me rio— ¡Y mi nombre si es interesante!— Reprocha, espera a que termine de reírme y prosigue— ¿Cuál sería el diminutivo de Estefanía?
—Es- TEFA- nía, Tefa —Muestra una dulce sonrisa.
— ¿Entonces qué propones tú?
—Elizabeth, y le podrían decir Liz o Beth y Christian, ese nombre es genial.
—Es un lindo nombre, creo que lo considerare— Le muestro una sonrisa segura, me gusta que opine y piense en esas cosas, lo hace…Diferente. Después de comer y charlar, salimos de nuevo hacia el patio. Tomo una las pistolas de agua y la observo con dedicación.
— ¡Valla! ¿Qué más tendrá mi abuela en ese sótano?
—Vi una mesa de billar y unos cuantos juegos de mesa.
—Tendré que ir a investigar— Me mira con aire sorprendido.
— ¿Tu sola?— Se está burlando de mí de buena forma, se que su intensión no es ofenderme.
—Si yo sola, no creo que haya algo malo allí abajo, o tu no estarías aquí— Se ríe.
—Tienes razón— Mientras ocurre toda esta charla disparo sin intensión a Bryan, mojándolo, el retrocede.
— ¿Así?— Me mira retándome.
—No fue intencional— Un momento, tengo que desquitarme, él me mojo primero, disparo más agua contra él, me hace gracia como se retuerce ante el agua fría así que me rio a carcajadas— Eso sí fue intencional— Logro decir.
Nos mojamos toda la tarde, reíamos, a carcajadas cuando yo le hacia una jugada, o cuando el lograba mojarme tanto que mi cabello escurría. Estoy rendida de tanto correr por todo el jardín, me duele el estomago de tanto reírme.
—No puedo más, estoy rendida— Me tumbo en el césped y él se sienta a mi lado —Gracias por quedarte me hacía falta un poco de diversión— Sonríe divertido, como si algo de lo que dije le hubiera hecho mucha gracia.
— ¿Qué te parece tan gracioso?— Pregunto al mismo tiempo que frunzo el seño y me levanto para observarlo mejor, medita mi pregunta mientras sigue sonriendo.
—Te vas a resfriar— Cambia el tema, pero no lo cuestiono, no lo quiero incomodar, relajo mis facciones y me limito a mirarlo para mi suerte corresponde mi mirada dándome una más bella aun, nos quedamos mirándonos uno al otro sin apartar la mirada, todo mi alrededor se desvanece, solo estamos él y yo, mi autocontrol falla y me empiezo a acercar a él, apenas un toque en sus labios, solo un pequeño toque, pienso, y le doy un pequeño beso, ¿Qué carajos estoy haciendo?, en ese momento el aturdidor ruido de un auto nos avisa que la Abuela y Mamá han llegado, me alejo rápidamente con los ojos abiertos como platos.
—Me tengo que ir…— Dice apurado mientras nos paramos de un salto
— ¡Espera! Discúlpame, fui muy rápido— Me excuso, pero no hay reacción de Bryan acerca del beso, solo parece interesado en que no lo vean.
—No importa pero me tengo que ir ya, te llamo luego— Se escabulle perdiéndose en los arbustos, me siento como la más idiota del mundo ¡Soy una tonta! ¡Que hice! Ay, en fin no esperare a que Mamá me vea empapada así que lo mejor que puedo es entrar a la casa, para no dar explicaciones.
Decido ponerme algo cómodo, así que opto por unos shorts de jeans negros con pequeños taches plateados, un saco ancho con rallas horizontales y unos zapatos abiertos de color piel con un pequeño moño. ¿Qué me pasa? Todavía no puedo creer lo que hice allí en el jardín. Solo llevo dos días aquí.
Paso el resto de la tarde esperando que Bryan me llame o me envié un texto, con un texto me conformo, no quiero ser yo quien lo llame, ya debe estar pensando que soy una acosadora, no quiero que piense que soy más acosadora, me rio, ¡No puedo creer que me haga actuar así!, tan estúpida, yo no soy así comúnmente, y después de un rato, no puedo mantener mis ojos abiertos, caigo en un profundo sueño esperando que el chico de revista se atreva a mandarme al menos una señal de humo.
Me despierto de golpe, mi celular está sonando, estiro la mano hasta la mesa de noche, tomo mi celular, es un mensaje:
“Hola, lamento haberme ido de esa forma, pero no quiero que entre tu Mamá y yo hayan roses, creo que no le caigo muy bien, lo del beso... Tú me atraes Scarlet y bueno… ¿La salida sigue en pie?”
Me incorporo de un salto estoy eufórica e intento no gritar pero salto unas cuantas veces, no se ha molestado por el beso, ¡qué alivio!, eso es una gran noticia y atraerle aun mas. De inmediato respondo el texto:
“La salida sigue en pie, y bueno lo del beso fue una clara señal de que tu también me atraes, nos vemos mañana, descansa.”
Aprovecho para bañarme, me pongo un buso gris con manga tres cuartos, me gusta la forma en que me queda suelto, un pantalón negro ceñido y unos botines deportivos negros. Arreglo mi cuarto en términos generales ya que el único desorden proviene de mis maletas así que paso mi ropa a los cajones del closet, esto llevaba un poco de tiempo, así que empiezo mentalizándome en tratar de terminarlo rápido, quiero verlo de nuevo.
Mi teléfono suena, ¿Papá tal vez?, lo tomo de mi mesita de noche que está decorada con un lámpara rosa. ¡Ah!, mensaje:
“Tu mama no va a estar en la casa por que tiene una cita con el doctor la acabe de escuchar, y tu abuela la va a ir acompañar… ellas creen que yo me iré, pero encontré unas pistolas de agua en el sótano ¿Por qué no nos divertimos un rato? Esperare en la cocina. ATT: Bryan.”
Automáticamente se dibuja una sonrisa en mi rostro, Esto me emociona.
— ¡Scarlett vamos a salir no le abras a ningún extraño!— Grita Mamá desde abajo.
—Estaré bien— Le respondo gritando igualmente.
Espero hasta escuchar la puerta cerrarse, bajo corriendo a buscar a Bryan, a donde primero me dirijo es hacia la cocina, donde me dijo que iba a estar, pero no hay nadie, y para mi sorpresa, estoy totalmente decepcionada, solo tal vez tuvo que marcharse, esto esta siendo muy nuevo para mí, ¿Por qué me intereso tanto en él?, esto empieza a molestarme.
Decido salir al jardín tomar un poco de aire me sentara bien, camino hasta la puerta de vidrio que se interpone entre mi y el bello jardín.
Al salir la sorpresa inunda mi rostro, Bryan sale de unos arbusto y empieza a dispararme agua, no puedo evitar reírme aunque el agua esta fría, cubro mi rostro y me retuerzo mientras retrocedo y por fin para.
— ¿Estas pensando en matarme?— Digo y se acerca a mi mientras yo sigo riendo.
—No quiero ser aguafiestas, pero te mataras tu sola si no comes— ¡Rayos! ¡Comer!, ¿enserio?
—No tengo mucha hambre— Susurro mientras me sumerjo en sus ojos marrones son hermosos.
—Ven te preparare algo— Se aproxima a la puerta que da entrada a la cocina la abre y me hace un señal para que siga, sonrió algo apenada y entro y él entra detrás de mí, me acomodo en la isla del centro de la cocina, es muy elegante y me siento en un taburete— ¿Qué quieres?
—Creo que un sándwich con queso estará bien— Sonríe y voltea para empezar a cocinar, mientras tanto yo solo espero me siento inútil, entonces no se me ocurre mejor idea que preguntar un poco, solo un poco, quiero saber algo más de él.
— ¿Quién te enseño sobre jardinería?— Pregunto.
—Mamá, es muy buena con eso, me dio curiosidad y aprendí— Wau, su mamá debe ser de lo más atenta, todo lo que ha aprendido sobre ella, es extraordinario, lo único que ha aprendido de Mamá es trabaja fuerte y tendrás dinero, súper. Me quedo en silencio mientras medito la respuesta, se da media vuelta y me mira
— ¿Tienes más hermanos?— Ah, se refiere a parte del que viene en camino.
—No que yo sepa.
— ¿Cómo quieres que se llame tu hermano o hermana?— ¿Qué? No había pensado en eso…
—Em., pues no he pensado en eso. Pero si fuera un niño me gustaría… Christian y si es niña… Estefanía.
— ¿Estefanía?- Pregunta burlón levantando una ceja.
—Me gusta los nombres a los que se les puede poner diminutivo, es más interesante.
—Mi nombre es Bryan, y me dicen Bryan— Me rio— ¡Y mi nombre si es interesante!— Reprocha, espera a que termine de reírme y prosigue— ¿Cuál sería el diminutivo de Estefanía?
—Es- TEFA- nía, Tefa —Muestra una dulce sonrisa.
— ¿Entonces qué propones tú?
—Elizabeth, y le podrían decir Liz o Beth y Christian, ese nombre es genial.
—Es un lindo nombre, creo que lo considerare— Le muestro una sonrisa segura, me gusta que opine y piense en esas cosas, lo hace…Diferente. Después de comer y charlar, salimos de nuevo hacia el patio. Tomo una las pistolas de agua y la observo con dedicación.
— ¡Valla! ¿Qué más tendrá mi abuela en ese sótano?
—Vi una mesa de billar y unos cuantos juegos de mesa.
—Tendré que ir a investigar— Me mira con aire sorprendido.
— ¿Tu sola?— Se está burlando de mí de buena forma, se que su intensión no es ofenderme.
—Si yo sola, no creo que haya algo malo allí abajo, o tu no estarías aquí— Se ríe.
—Tienes razón— Mientras ocurre toda esta charla disparo sin intensión a Bryan, mojándolo, el retrocede.
— ¿Así?— Me mira retándome.
—No fue intencional— Un momento, tengo que desquitarme, él me mojo primero, disparo más agua contra él, me hace gracia como se retuerce ante el agua fría así que me rio a carcajadas— Eso sí fue intencional— Logro decir.
Nos mojamos toda la tarde, reíamos, a carcajadas cuando yo le hacia una jugada, o cuando el lograba mojarme tanto que mi cabello escurría. Estoy rendida de tanto correr por todo el jardín, me duele el estomago de tanto reírme.
—No puedo más, estoy rendida— Me tumbo en el césped y él se sienta a mi lado —Gracias por quedarte me hacía falta un poco de diversión— Sonríe divertido, como si algo de lo que dije le hubiera hecho mucha gracia.
— ¿Qué te parece tan gracioso?— Pregunto al mismo tiempo que frunzo el seño y me levanto para observarlo mejor, medita mi pregunta mientras sigue sonriendo.
—Te vas a resfriar— Cambia el tema, pero no lo cuestiono, no lo quiero incomodar, relajo mis facciones y me limito a mirarlo para mi suerte corresponde mi mirada dándome una más bella aun, nos quedamos mirándonos uno al otro sin apartar la mirada, todo mi alrededor se desvanece, solo estamos él y yo, mi autocontrol falla y me empiezo a acercar a él, apenas un toque en sus labios, solo un pequeño toque, pienso, y le doy un pequeño beso, ¿Qué carajos estoy haciendo?, en ese momento el aturdidor ruido de un auto nos avisa que la Abuela y Mamá han llegado, me alejo rápidamente con los ojos abiertos como platos.
—Me tengo que ir…— Dice apurado mientras nos paramos de un salto
— ¡Espera! Discúlpame, fui muy rápido— Me excuso, pero no hay reacción de Bryan acerca del beso, solo parece interesado en que no lo vean.
—No importa pero me tengo que ir ya, te llamo luego— Se escabulle perdiéndose en los arbustos, me siento como la más idiota del mundo ¡Soy una tonta! ¡Que hice! Ay, en fin no esperare a que Mamá me vea empapada así que lo mejor que puedo es entrar a la casa, para no dar explicaciones.
Decido ponerme algo cómodo, así que opto por unos shorts de jeans negros con pequeños taches plateados, un saco ancho con rallas horizontales y unos zapatos abiertos de color piel con un pequeño moño. ¿Qué me pasa? Todavía no puedo creer lo que hice allí en el jardín. Solo llevo dos días aquí.
Paso el resto de la tarde esperando que Bryan me llame o me envié un texto, con un texto me conformo, no quiero ser yo quien lo llame, ya debe estar pensando que soy una acosadora, no quiero que piense que soy más acosadora, me rio, ¡No puedo creer que me haga actuar así!, tan estúpida, yo no soy así comúnmente, y después de un rato, no puedo mantener mis ojos abiertos, caigo en un profundo sueño esperando que el chico de revista se atreva a mandarme al menos una señal de humo.
Me despierto de golpe, mi celular está sonando, estiro la mano hasta la mesa de noche, tomo mi celular, es un mensaje:
“Hola, lamento haberme ido de esa forma, pero no quiero que entre tu Mamá y yo hayan roses, creo que no le caigo muy bien, lo del beso... Tú me atraes Scarlet y bueno… ¿La salida sigue en pie?”
Me incorporo de un salto estoy eufórica e intento no gritar pero salto unas cuantas veces, no se ha molestado por el beso, ¡qué alivio!, eso es una gran noticia y atraerle aun mas. De inmediato respondo el texto:
“La salida sigue en pie, y bueno lo del beso fue una clara señal de que tu también me atraes, nos vemos mañana, descansa.”



Comentarios
Publicar un comentario