Recuérdame, un día cualquiera,
Recuérdame, un día cualquiera, cuando tengas cuarenta años, esposo, dos hijos y una vida completa. Piensa en mí. Quizás un día pongan aquella película en la televisión, la que yo no paré de recomendarte hasta que la viste. Puede que pienses en nuestras tontas peleas y sonrías recordando que tú siempre hacías de todo con tal de ganarlas. O tal vez tu hija te pregunte que cosas hacías cuando eras joven, y sin que puedas hacer nada aparezca mi imagen en tu mente. Simplemente eso, acuérdate de esta iluso, con el que compartiste un tiempo tus días, tu amor y los besos tontos...


Comentarios
Publicar un comentario