Ya te olvidaste de mí
Ha pasado un poco más de un tiempo.
Un poco más de un año sin verte.
Si he sabido de ti.
Pero porque así lo has querido.
¿Pero, pensaras en mi?
¿Me recuerdas?
¿Estarás bien?
Yo te recordé por muchas noches.
Muchas resacas tuvieron tu nombre.
El dueño del bar ya se sabía tu nombre.
Ese bar al que nunca quisiste ir.
Ese bar que era mucho para ti.
Fuiste mi testigo mudo y ciego.
No quisiste ver.
Ni quisiste escuchar la canción.
La cante toda la noche.
Al silencio.
A mi peor época.
¡De superman a pendejo!
No es reclamo.
No es despecho.
Es que me preguntaba, ¿me piensas?
¿Recuerdas mi nombre?
¿Mis manos?
¿Hablas mal de mi?
¿Sabrás que estoy a punto de morir?
Nunca preguntes por mí.
Te lo pido.
Estoy bien así.
Ahora sonrió mientras canto.
¿Y si también enfermaste?
¿Y si te veo en el más allá?
¿Existe?
La melancolía existe.
El pensar que pudimos compartir esta cama.
La intimidad necesaria.
Que pudiste verme lograrlo.
¡Lo logré!
Lo celebré.
¡Lo celebré en el bar que siempre fue mucho para ti!
Pero no preguntes por mí.
No quiero recordar la tela de flores que te cubría.
No quiero recordar las madrugadas.
Las sonrisas.
Ni las piernas temblando.
Pero no preguntes por mi.
Solo dime, ¿piensas en mí?
¿Recuerdas mis estúpidas bromas?
No fue el momento.
¿Existe la melancolía en tus ojos?
¿Y si supieras que estoy por morir?
Comentarios
Publicar un comentario