Hola, ¿qué tal va todo?

Hola, ¿qué tal va todo? Solamente quería escribirte por última vez. Sé que ya no hablamos, ni nos miramos siquiera. Tú eres feliz, y yo soy feliz, separados, así de sencillo. Tú empiezas a descubrir lo que es el amor, y yo lo descubrí hace tiempo. El día que me miraste por primera vez. Tu mirada me enamoró perdidamente. No me fijé en tu físico, ni en tu pelo, ni siquiera en tu personalidad. Llegué a odiarte, y al mismo tiempo quererte. Tus miradas, tal vez era eso lo que me hizo enloquecer. Nunca lo sabré. Me gustaría que leyeras esto algún día, y sin saber quien lo escribió pienses que he sido yo. Me gustaría que las cosas fueran así, que me recordaras siempre, como ese amor que no pudo ser. Como esas ganas perdidas por culpa del tiempo y el orgullo. Que sonrías al pensar en mí. Me encantaría que fuese así. Pero sé que no, sé que para ti el amor comenzó cuando lo conociste a el. Me alegro de que alguien te enseñe a amar. No creo que cambies, quizás sigas siendo la misma tarada. Puede que el consiga lo que tanto intenté. Pero ahora mismo, me alegro, me alegro de que hayas encontrado a alguien con quien te complementas a la perfección. Yo nunca me olvidaré de nuestra historia, siempre tendrás ese hueco en mi corazón. Y aunque ya no te quiera, me duele pensar, que cada vez que me hablan de amor, me viene tu imagen a la cabeza. Como un recuerdo fugaz imposible de olvidar. Siéntete responsable de lo importante que eres para mí, sin merecértelo. Sin ni siquiera tratarme bien, llegue a quererte como a nadie. Piénsalo, muchos te querrán, pocos como yo, pero para ninguno serás tan especial como lo fuiste para mí.

Comentarios

Entradas populares