Llora. Llora todo lo que tengas que llorar
Llora. Llora todo lo que tengas que llorar. Si, ya se que tus amigas te dijeron que no lo hicieras. Que no valía la pena. Que es un hombre sin corazón que no se merece tus lagrimas. Que una persona Que en verdad te ama no te hace llorar a menos que esté ante ti de rodillas, con un anillo entre sus manos. Enserio, si quieres llorar, llora. Siempre es bueno limpiar los dolores con lágrimas. Después de todo no existe mejor manera, no hay otra manera. No, no me cuentes tu historia. No me importa y no quiero saberla, no necesito saberla. Ademas de nada sirve que revivas el trauma contándolo una vez más como lo has echo ¿qué? ¿unas diez veces? Mira, vamos a serlo simple. En está vida te van a pasar muchas cosas que tal vez no te van a gustar. Es como ir a una tienda de helados ¿cuál es el que te gusta más? ¿vainilla? ¿sabes porqué es el que te gusta más? Claro, porque es el que normalmente pides. ¿Como sabes que es el que te gusta más si no has probado todos los sabores. Hay helados de fresa, de nuez, de chocolate, esos son los más comunes. Pero créeme que hay más sabores que ni siquiera sabías que existían. ¿Alguna vez oíste hablar de los helados de nana? ¿de mosqueta? ¿cómo sabes que esos no te gustan? Exacto, porque no lo has probado. Y en está vida pasa lo mismo. Constantemente estamos probando más experiencias que es lo que más nos gusta. Algunas nos van agradar, algunas otras no. Tal vez las experiencias nos van a gustar por un rato, después nos van aburrir y vamos a terminar cambiándolas por otras nuevas experiencias. Hay gente que se queda con lo mismo porque no sabe buscar. Porque les da miedo probar algo nuevo. A veces nos va a tocar ser el helado que a los demás no les gusta, y eso no quiere decir que esté mal. Quiere decir que somos diferentes. Y nos gustan cosas, circunstancias, personas, y helados de sabores diferentes. Y con la experiencia que estás pasando te diste cuenta de que ese preciso helado, de ese preciso sabor, no te gusta. Por eso llora, llora todo lo que tengas que llorar hasta que no quede ninguna lágrima más. no te vas a ir de aquí hasta que tus ojos se deshidraten. Y tienes que entender que esas lágrimas no son para él, son para ti. Cada lágrima significa un no se pudo. Eso no significa que no se podrá. No se sabe. Dale tiempo, si esa persona es para ti, volverá. Si no es para ti, aprendiste algo que te va a servir para toda la vida. Digo, al fin de cuenta las relaciones son como las gelatinas. Algunas cuajan, otras no. Y esto es más común de lo que te imaginas. Por día hay más de 35 mil personas que les parten el corazón. El problema es que el 95% de esas 35 mil se quedan con el rencor que les dejo la partida. Van con una herida abierta a iniciar una nueva relación. Si, fracaso seguro. Y créeme hay gente que se la´pasa fracasando en el amor toda su vida. Por eso llora, deja que los mocos escurran por donde tienen que escurrir. Deja que las lágrimas mojen tus cachetes. Deja que poco a poco tu sonrisa vaya apareciendo de nuevo por si sola en tu cara, y deja que la herida sane, perdónalo. Tal vez no sabía lo que hacia, o tal vez si, pero a quién le importa. ¿Quieres pasarte una vida martirizandote por no saber que fue lo que salió mal? ¿o quieres pasarte una vida agradecida porque las personas te enseñaron, tal vez sin querer, tú decides. ¿Lista? ¿ni una lágrima más? ¿no? bien, toma un pañuelo y límpiate. Date un baño, maquíllate, ponte la ropa que más te gusta y ponte algo de perfume. Sal a la calle con la frente en alto. No hables más de este tema, no lo necesitas. Disfruta de tí, a nadie le hace daño estar sólo por un tiempo, y quién sabe a la mejor es lo tuyo. Y no, no te apures no es nada, con que me regales una sonrisa me basta.



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