fuiste una bonita decisión.
Fuiste una bonita decisión. La otra vez te vi, y sin miedo a equivocarme, deduje que eras feliz. Es algo curioso pensar que la felicidad llega cuando uno entiende que no vale la pena buscarla, y menos en una persona. La vida tiene muchas salidas, nosotros somos quienes no queremos ser libres. Existen tantas sonrisas bonitas como para echar lágrimas a causa de banalidades. Me cuesta entenderlo. Siempre supe que eras más inteligente que yo y mírate ahora, eres feliz, no me he equivocado. Mi vida ha dado tantas vueltas que yo ya no sé dónde estoy, y he recorrido a tantos lugares que desconozco qué perdí en el camino. A veces los caminos también se acortan para quienes gustamos de hacer turismo. La parte más difícil de vivir es estar vivo. Y es una pena que teniendo tantos puentes no podamos llegar a ninguna parte. El amor conmigo no fue como yo lo esperaba, tal vez porque quise moldearlo a mi manera en vez de que él me moldee, pero ya no importa. Cuando te encontré supe que serías la parte más bonita de mi vida. Y así, como todo lo bonito, lo nuestro también tuvo un final. No me arrepiento. Las lágrimas también valen la pena. Fuiste una bonita decisión. Perdóname por no haberte cuidado, por haberte herido cuando debí protegerte. Sigue siendo feliz. Te queda bien.



Comentarios
Publicar un comentario